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Repitencia escolar

Art铆culos - Educaci贸n primaria y secundaria

LA REPITENCIA NO RESUELVE NADA, S脫LO ES UNA P脡RDIDA PARA EL CHICO



La oficial de Educaci贸n de la Unicef considera que la alfabetizaci贸n es la prioridad b谩sica de la escuela primaria y asegura que es la que posibilita el resto de los aprendizajes, hasta los socioafectivos.
"El fracaso escolar se naturaliz贸 a tal punto en nuestro pa铆s, que en el imaginario de la comunidad educativa la repitencia aparece como una soluci贸n.

La repitencia no resuelve nada; al contrario genera p茅rdidas irrecuperables en los trayectos de aprendizaje de los chicos聰.
A Elena Dur贸, oficial de Educaci贸n de Unicef, no le afecta que sus postulados puedan tildarse de facilistas. Es una convencida en que hacer pasar al alumno en los primeros niveles no s贸lo implica m谩s exigencia para el ni帽o y el docente, sino tambi茅n para el Estado.La especialista es coherente con sus dichos.

El a帽o pasado sali贸 a defender el r茅gimen de promoci贸n directa que Santa Fe implement贸 para los alumnos de primer grado. Visit贸 Mendoza para lanzar el programa nacional 聯Todos pueden aprender聰, que hoy funciona en nueve provincias.
Los niveles de repitencia en un a帽o clave como es primer grado, en el 谩mbito local alcanzan al 12 por ciento. Por eso este plan consiste en capacitar a los maestros de primer ciclo en la ense帽anza de la alfabetizaci贸n.

-驴Qu茅 consecuencias implica repetir para un ni帽o?
-Cuando uno analiza los niveles de deserci贸n en la escuela secundaria, se da cuenta de que est谩 relacionada directamente con fracasos previos. Nunca un chico que repite alcanza el nivel de aprendizaje y los logros de sus compa帽eros. Siempre queda como un rezago. Recorriendo aulas, es muy f谩cil darse cuenta cu谩l es el sector de chicos repitentes: est谩n al fondo, distra铆dos, al margen...

-Pero, 驴no est谩 en juego la calidad del aprendizaje?
-La alfabetizaci贸n es la prioridad b谩sica de la escuela primaria. Es la que posibilita el resto de los aprendizajes, hasta los socioafectivos. La alfabetizaci贸n no es solamente aprender a leer y a escribir; es tambi茅n aprender a comunicarse, a entender los mensajes orales. Un chico no alfabetizado es un chico aislado, solo, es un chico que est谩 atravesando la escolaridad con sufrimiento. Tenemos muchos testimonios que as铆 lo explican.

-驴Es s贸lo con capacitaci贸n que se resuelve la situaci贸n?
-B谩sicamente es un tema de capacitaci贸n docente, aunque impacta en las formas de gesti贸n de la escuela. Despu茅s terminan cambiando sus sistemas de evaluaci贸n, de promoci贸n, incluso las formas de asignar a los maestros dentro de la misma instituci贸n.

-Pero hay maestros que sostienen que el chico que pasa sin saber, despu茅s sufre mayores dificultades...
-Ojal谩 los niveles de exigencia de aquellos docentes que piensan que la repitencia es una soluci贸n fueran tan altos como para prevenirla. As铆 tendr铆amos en el sistema educativo argentino a estudiantes con promedios de ocho en competencia lectora. Pero no es as铆.Argentina est谩 atravesando un grave d茅ficit de alfabetizaci贸n. La realidad muestra que son muy pocos los chicos que alcanzan niveles de competencias ling眉铆sticas apropiadas para la edad que tienen.

-La promoci贸n directa del chico, puede tildarse de facilismo...
-No, porque a trav茅s de esta metodolog铆a todos trabajan mucho m谩s. Hoy suele haber muy poco trabajo en las escuelas. Creo que hay una gran confusi贸n. Lo que estamos dando son herramientas para revertir esa situaci贸n. No puede ser que haya escuelas que tengan 40% de chicos no alfabetizados en tercer grado. Algo est谩 fallando y no son los pibes.

-驴Cu谩l es el desaf铆o entonces?
-La repitencia es una gran p茅rdida, no s贸lo para el ni帽o. El tema es que desde hace d茅cadas se la vio como una soluci贸n y no ha solucionado nada, ni en la vida de los chicos ni en las escuelas. El tema es ver c贸mo generamos una ense帽anza y aprendizaje diferentes que respeten los tiempos de los chicos. El primer derecho de los ni帽os respecto a la educaci贸n es alcanzar altos niveles de alfabetizaci贸n, porque de eso depender谩 su permanencia y 茅xito futuro.

-Mendoza trabaj贸 con aulas sat茅lites para chicos con sobre edad, 驴est谩 de acuerdo?
-Yo estoy de acuerdo con que el Estado garantice todos los sistemas de apoyo que pueda brindar. Los chicos con sobre edad, en general, son poblaci贸n en riesgo de abandonar. Por eso todo lo que se pueda hacer para brindarles apoyos espec铆ficos me parece apropiado.

-驴Los puede dar la escuela actual?
-Creo que hay que flexibilizar mucho m谩s el sistema educativo para que hoy pueda responder a esta carencia. Hay una realidad impl铆cita y es que los sectores medios altos suelen contratar a maestras particulares. Pero hoy es una minor铆a la que puede pagar esos apoyos. La escuela p煤blica tiene que poder ense帽ar los contenidos m铆nimos que en cualquier pa铆s del mundo se ense帽an. No puede ser que en Argentina no suceda.

En primer grado, 12% no promociona

El primer grado es determinante en el trayecto educativo de un chico: pasarlo implica haber superado el trago m谩s amargo; repetirlo es enfrentar un fracaso inicial que suele tener secuelas en el resto de la vida escolar. Uno de cada diez chicos argentinos repite en esta primera instancia y en Mendoza la situaci贸n es peor: no promociona 12 por ciento.
El problema desvela a las autoridades educativas locales desde hace a帽os, porque es en este primer recorrido donde se cementa la alfabetizaci贸n. Pero lo que preocupa a煤n m谩s es la gran disparidad de resultados que hay entre escuelas; en la provincia algunas mantienen una repitencia del 20 por ciento en esta franja et谩rea.

El especialista Juan Carlos Nievas explica esta situaci贸n:
聯La alfabetizaci贸n es un proceso que no va con el almanaque; depende mucho de c贸mo viene el chico; de su capital cultural, de su socializaci贸n, de sus est铆mulos familiares. Por eso es tan importante la articulaci贸n con el Nivel Inicial (sala de 4 y 5 a帽os)聰.
Mendoza nunca se plante贸 como pol铆tica la promoci贸n directa de primero a segundo grado, que s铆 tuvo presencia en otras provincias.
Si bien hay defensores y detractores en estas tierras, siempre surge el fantasma de la 聭p茅rdida de exigencia聮.
Ejemplo de ello fueron las pol茅micas desatadas por la eliminaci贸n de los globales o la calificaci贸n que prefer铆a el 4 en vez del 3.

驴Inclusi贸n a qu茅 costo?
Es cierto que al hacer repetir a un chico le estamos generando inconvenientes que pueden derivar en su deserci贸n, pero hacerlo pasar sin saber es peor. No alcanzan el ritmo de sus compa帽eros y sufren el doble, sostiene Alejandra T, docente de primer grado en una escuela rural. Comparten la percepci贸n otros colegas, quienes ven como facilista la decisi贸n de promocionar al chico sin las capacidades que requiere.La situaci贸n no es sencilla de resolver para el gobierno escolar.

Una de las pol铆ticas que atienden este problema es la capacitaci贸n en alfabetizaci贸n que est谩 encarando junto a Unicef.
聯Empezaremos con las 210 escuelas que tienen mayor repitencia, pero queremos que los cursos lleguen a las 1.500 en estos cuatro a帽os聰, coment贸 Marta Blanco, asesora de la DGE.
La funcionaria destac贸 las desigualdades con las que los chicos llegan a la escuela.
聯El sistema tiene que tratar de suplir esas desventajas聰, remarc贸. El primer grado hist贸ricamente ha ostentado los peores 铆ndices.
La repitencia en este curso lleg贸 a ser del 20 por ciento en la Mendoza de inicios de los 90, con colegios que alcanzaban el 40 por ciento. Claro que estos datos reflejaban el clima escolar que los ni帽os tra铆an de la casa, pues el jard铆n de infantes no estaba universalizado.

Como respuesta a este flagelo, hay pa铆ses europeos que optaron por la promoci贸n ciclada. Se entiende que el proceso de alfabetizaci贸n se cierra en tercer grado, por lo que no eval煤an al chico a帽o tras a帽o sino al final del ciclo.
Hay provincias, como Neuqu茅n, que lo intentaron pero 聯en la pr谩ctica se terminaba generando un cuello de botella聰, explica Nievas, para quien la aplicaci贸n de estos sistemas no puede analizarse despegada del planteo de la ense帽anza, del desarrollo curricular, del sistema de evaluaci贸n, etc.
Jos茅 Luis Martearena, miembro del Consejo Provincial de Educaci贸n, advierte que la repitencia en los comienzos deja al ni帽o en una situaci贸n de fracaso y aumenta la sobre edad en las instituciones.
Sin embargo, no cree que con las actuales capacidades t茅cnicas, la escuela local pueda aspirar a una promoci贸n ciclada.

聯Habr铆a que unificar criterios de evaluaci贸n, preparar a los maestros, definir las competencias a alcanzar, etc.聰, consign贸. Para el especialista, sin una reformulaci贸n del sistema, este tipo de promoci贸n ser铆a s贸lo una forma de modificar las estad铆sticas.

Fuente: LOS ANDES. Argentina


LAREPITENCIA
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Chile


Cada a帽o, m谩s de cien mil estudiantes chilenos -de ense帽anza b谩sica y media- repiten de curso, con el estigma que implica fracasar en sus estudios y volver nuevamente al mismo lugar que el a帽o anterior.
Este art铆culo cuestiona la repitencia escolar, enfatizando que no es s贸lo un problema del alumno, sus padres o el profesor, sino que involucra a la instituci贸n escolar en su conjunto; y desde all铆 debe ser revisada

驴Sab铆a usted que en pa铆ses como Dinamarca, Suecia y el Reino Unido los ni帽os son promovidos autom谩ticamente de curso y que no por eso tienen un rendimiento inferior al de los estudiantes de aquellos pa铆ses en que existe la repitencia?
Es posible que, a primera vista, un sistema como 茅ste parezca dif铆cil de imaginar para Chile, sobre todo considerando que en nuestro pa铆s el 茅xito en la escuela determina en gran medida el acceso a la educaci贸n superior y define las expectativas de tener un mejor trabajo que aquellos a los que podr铆an aspirar las personas a las que no les iba bien en el colegio.

De acuerdo con este criterio, lo deseable es que los ni帽os nunca repitan y que, si lo hacen, aprendan la lecci贸n. Pero, 驴es posible sacar buenas lecciones de una experiencia tan marcadora como 茅sta? Seg煤n estudios realizados en Chile y en otros pa铆ses, un repitente tiene un 20 por ciento m谩s de probabilidades de desertar del colegio que un ni帽o que ha logrado pasar todos los cursos.
Esto porque el fracaso escolar la mayor铆a de las veces viene acompa帽ado de otros castigos, como tener que cambiarse de colegio o pasar a formar parte de la fila de los malos alumnos, situaciones que en definitiva pueden llegar a estigmatizar al estudiante y hacerlo perder la confianza en sus potenciales capacidades.

Con el fin de contrarrestar el car谩cter perjudicial de la repitencia, el Ministerio de Educaci贸n decidi贸 eliminar esta medida en primero y tercero b谩sico, con el fin de que la evaluaci贸n en esta etapa se aplique cada dos a帽os, y no curso a curso como se sigue haciendo en los dem谩s niveles.
Este podr铆a ser el primer paso hacia la transformaci贸n del sistema escolar, con el fin de que todos los ni帽os tengan la oportunidad de alcanzar el m谩ximo de aprendizaje seg煤n sus capacidades, en lugar de correr el riesgo de ser excluidos por ser los peores de su curso.

Creencias erradas

Seg煤n el experto Juan Eduardo Garc铆a-Huidobro, uno de las principales creencias que manejan los profesores, y muchas veces los padres de los ni帽os, es que al repetir de curso se le est谩 dando al estudiante una segunda oportunidad para que "nivele" su aprendizaje. De acuerdo con esto, la experiencia ser铆a beneficiosa. Sin embargo, los estudios demuestran que ocurre todo lo contrario, pues existe un alto riesgo de que los repitentes interpreten su fracaso como una falta de aptitud y que, por ello, se sientan incapaces de aprender y se resignen a que les vaya mal en el colegio.

El especialista cita una medici贸n hecha entre alumnos promovidos de curso y alumnos repitentes, en la que los primeros presentan menores dificultades y mayores beneficios que los segundos. "Los repitentes se encuentran en peor situaci贸n en cuanto al desarrollo de m茅todo de trabajo, la adaptaci贸n social y emocional, el comportamiento en clases, la actitud hacia la escuela y en la imagen que tienen de s铆 mismos".

La desventaja en que se encuentra un ni帽o al que su profesor ha hecho repetir se acrecienta todav铆a m谩s, ya que nadie le explica al ni帽o que fue lo que no aprendi贸 -y que fue la causa que le impidi贸 pasar de curso-, qu茅 es lo que debe aprender y qui茅n se encargar谩 de apoyarlo para que lo aprenda.

Garc铆a-Huidobro destaca, adem谩s, que la repitencia se da en una cultura en la que tanto los alumnos, padres y profesores consideran que la inteligencia es un don estable, que no evoluciona, y que si un alumno fracasa es porque es menos inteligente que el que tiene 茅xito en los estudios. Al mismo tiempo, existe una presi贸n hacia el profesor para que sea exigente en las evaluaciones y deje repitiendo a algunos de sus alumnos, con el fin de no ser calificado como un "mal profesor".

Cambiar la mirada

Aunque reconoce que, por el momento, no es posible terminar con la repitencia, puesto que existe una convicci贸n cultural muy arraigada sobre sus ventajas, Garc铆a-Huidobro cree que se pueden dar peque帽os pasos que se sumen a los que ya ha emprendido el Ministerio de Educaci贸n.

Ejemplo de ello podr铆a ser la promoci贸n por ciclos (fin de cuarto y octavo b谩sicos), la disminuci贸n del traspaso de los cursos de un profesor a otro -haciendo "subir" a los profesores con sus cursos, con lo que se reducir铆a la repitencia- y centrar la evaluaci贸n de los alumnos en la comprensi贸n de sus dificultades de aprendizaje y no en la clasificaci贸n por grupos.

En caso de repitencia, una buena alternativa ser铆a asegurar que todos los alumnos que lo hagan se queden en la escuela. "Como se supone que la repitencia no es una sanci贸n, sino una medida que permite el avance del estudiante en su proceso de aprendizaje, es claro que s贸lo la pueden aplicar aquellos que tienen los antecedentes que hicieron que el alumno repitiera", argumenta el especialista.

La posibilidad de que las escuelas y los municipios que lo pidan puedan elaborar un reglamento de evaluaci贸n que permita abolir la repitencia permitir铆a evitar los efectos negativos que esta pr谩ctica provoca en los ni帽os. Si ello ocurre, es posible que en el futuro nuestro pa铆s tambi茅n cuente con un modelo de educaci贸n que libere a los alumnos, y a sus profesores y padres, de la presi贸n de tener que pasar de curso. Por el momento, la reflexi贸n queda abierta.


BIBLIOGRAFIA

Garc铆a Huidobro, J.E.: "La deserci贸n y el fracaso escolar". En: Educaci贸n, pobreza y fracaso escolar. Santiago de Chile, UNICEF, 2001. pp. 61-69.