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Espritualidad

Sexualidad y costumbres diversas en las culturas

Art铆culos - Sexualidad y Educaci贸n Sexual
SSEXUALIDADY COSTUMBRES DEL SEXO EN EL MUNDO

Por: Arturo Herrera Tapia

鈥淣o existe un l铆mite geogr谩fico para la pasi贸n鈥
Francois Bellart Inme

Hablar de tradiciones es hablar de un pasado que se vuelve constante, permanente. Son estas pr谩cticas ancestrales (con sus inevitables mutaciones) las que definen la identidad de una cultura. Y es que 鈥渃ostumbres鈥 hay muchas, las hay vistosas, alegres, primitivas, sombr铆as y hasta espectaculares, todas con un mismo objetivo: precisar y mantener los rasgos culturales de un grupo de personas.

La sexualidad humana no es ajena a este fen贸meno. Cada punto del planeta tierra evidencia la diversidad y complejidad de los grupos humanos a trav茅s de sus pr谩cticas sexuales. Algunas extra帽as, otras escandalizantes, las tradiciones sexuales en el mundo no conocen fronteras. Este es nuestro recorrido por el mapa de la sexualidad humana, un viaje por las costumbres de culturas ancestrales, un trayecto por la geograf铆a del deseo.

En Samoa, ver un ombligo resulta excitante, debido a que se suele llevar cubierto.
En las islas C茅lebes (Indonesia) resulta excitante mostrar la rodilla y a los Hotentotes (pueblo del suroeste de 脕frica) les excita ver los genitales de ciertos animales.

Algunas tribus de Nueva Guinea no permiten a los j贸venes tocarse los genitales, ni siquiera al orinar, sin embargo entre los indios Hopei (China del Norte) los padres acostumbran tocar de manera ritual los de sus hijos.
Entre los Dschagas de Africa Oriental est谩 prohibido que un var贸n toque la piel de una ni帽a hasta que no sea circuncidado.
En Yemen (Arabia) antes de cualquier relaci贸n sexual, algunas mujeres suelen pintar de negro su piel con pigmentos naturales. Se cree que este color estimula la potencia sexual masculina.

Los Chewa africanos consideran que es necesaria la actividad sexual durante la ni帽ez para ser fecundos en estado adulto.
Algunos esquimales son tan hospitalarios que acostumbran agasajar a sus visitantes masculinos ofreci茅ndoles una noche con su mujer

Los adolescentes del archipi茅lago Trobriand (en Papua, Nueva Guinea) tienen a su disposici贸n una casa de solteros en la que acostumbran intercambiar sus parejas todas las noches.
Los Lepcha de la India fomentan las relaciones sexuales entre preadolescentes y adultos.
Otro pueblo de la India (los Muria), tienen escuelas donde los chicos y chicas comparten todas las actividades, incluida la sexual.

En Nueva Guinea, algunos grupos sociales acostumbran que los j贸venes tengan relaciones homosexuales hasta el matrimonio, y a partir de ese momento relaciones heterosexuales.
En un pueblo africano (los Ljo) los adolescentes deben de copular delante de los mayores con una oveja, como parte del rito de iniciaci贸n.

En Australia central, la tribu de los Aranda inicia los ritos matrimoniales sometiendo a la novia a una noche con los parientes del marido. Despu茅s del encuentro se la entregan al novio.
En Madagascar, entre los Sakalaves, es una verg眉enza que la mujer vaya virgen al matrimonio.

Los Dani de Nueva Guinea demoran durante dos a帽os las relaciones sexuales despu茅s de la boda, y cinco a帽os despu茅s del nacimiento de un hijo.
Entre los campesinos rusos se obliga a los reci茅n casados a pasar la primera noche en los establos para que su ejemplo estimule la proliferaci贸n de los animales.

Para evitar el adulterio los hombres Bant煤es (脕frica Sudecuatorial) untan su pene con un veneno antes de hacer el amor con su esposa. Se cree que el veneno no afectar铆a a la esposa pero s铆 al posible amante.
Entre los Turu de Tanzania se da por hecho que las mujeres tienen amantes, pero es su obligaci贸n mantenerlo en secreto, para ello colaboran los vecinos con su silencio.

Los J铆baro de Sudam茅rica son uno de los pueblos con menos actividad sexual, ya que ordinariamente s贸lo tienen 2 encuentros sexuales al mes; en el otro lado se situar铆an los Lepcha con una frecuencia que puede llegar a 10 relaciones por noche.

Entre los Sakalaves de Madagascar no est谩 mal visto ser homosexual, lo que puede ocasionar burlas es ser estrictamente heterosexual.
En distintos poblados de M茅xico, es costumbre que el novio rapte a la prometida. Una vez que desaf铆an la autoridad de la familia, la pareja vuelve a casa para pedir perd贸n y as铆 proseguir con la boda.

En regiones de 脕frica son consideradas m谩s atractivas y deseables las figuras femeninas redondeadas, de tal manera que antes del matrimonio las mujeres acostumbran asistir a caba帽as de engordar para ganar peso antes del d铆a de la boda.
Los Azande (del Congo) creen que una ni帽a ser谩 est茅ril si su madre no le escupe en la espalda el d铆a de su boda.

Para la mayor铆a de las tribus del Alto Amazonas, besar es un acto totalmente desconocido para sus integrantes.
Como medida de seguridad, los descendientes de los Maku del Amazonas suelen colocar a sus mujeres en un lugar remoto de la selva para 鈥渆vitar poner en riesgo la permanencia de la tribu鈥.

Los nativos de las Islas Marquesas (en Tahit铆) a煤n mantienen la tradici贸n de venerar, propiciar y honrar la belleza femenina. Las madres y abuelas aplican masajes diarios a sus hijas adolescentes para procurarles cuerpos y rostros hermosos.


En L铆bano, los hombres pueden mantener relaciones sexuales legalmente con animales. Eso s铆, siempre que sean hembras. Es decir que la zoofilia est谩 permitida, siempre que sea heterosexual.

En Guinea, algunas tribus siguen una pauta que consiste en que los j贸venes mantengan relaciones homosexuales hasta el matrimonio, y a partir de ah铆, relaciones heterosexuales
En Bahrain, los ginec贸logos no pueden mirar directamente los genitales femeninos, aunque sea durante un examen m茅dico. S贸lo tienen permitido verlos a trav茅s de un espejo鈥

En Australia central, la tribu de los Aranda inicia los ritos matrimoniales sometiendo a la novia a una noche con los parientes del novio. Despu茅s del encuentro se le entregan al novio.